Ourense posiblemente fue bautizada por los romanos como
La ciudad del oro
(Auriense) por la presencia de este
metal que se podía encontrar en el curso del propio río Miño.
El valle de Ourense ya estaba habitado en la época castreña
(asentamientos del Castro de Oira, San Tomé y Valdegola y el
asentamiento originario en las proximidades de As Burgas)
El nombre de la ciudad también puede tener su
origen en el latín aquae urente
(«aguas abrasadoras»), o del germánico
warmse («lago caliente»),
por las Burgas (nombre derivado del bajo latino
burca, que
significa pila) que salen a temperaturas entre 60 y los 100º.
Aparte de estas fuentes termales, hay más repartidas por la ciudad.
Ourense mantuvo
su importancia estratégica debido al puente sobre el río Miño, cuyos
pilares
todavía son romanos y que ha sido reconstruido múltiples veces a los
largo de la historia. Esta situación hizo de la ciudad un importante
núcleo comercial desde la Edad Media, y favoreció su crecimiento una
vez llegado el siglo XX. La construcción de la carretera nacional
Villacastín–Vigo en el año 1860 y las nuevas líneas férreas
provocaron un período de crecimiento de la ciudad y del casco
urbano, construyéndose un nuevo puente y nuevos barrios a su
alrededor.
El
núcleo original de la ciudad se constituye alrededor de Las Burgas,
en la ribera izquierda del Miño. La población en la ribera derecha
se asentó especialmente a partir de la construcción de una estación
de ferrocarril, a finales del
siglo XIX,
y hasta mediados del siglo XX pertenecía a un municipio diferente,
el de Puente Canedo,
absorbido entonces por el municipio de Orense.
A principios del siglo XIX, Orense es una pequeña ciudad poblada
principalmente por hidalgos, artesanos y religiosos destacando la
figura del Cardenal Quevedo que forma parte de las Cortes de Cádiz,
la designación como capital provincial impulsa la aparición de una
nueva clase funcionarial hasta que la llegada del ferrocarril desde
Vigo de un definitivo empujón a la ciudad que verá la consolidación
de una nueva clase: la burguesa formada principalmente por
emigrantes castellanos como los De las Cuevas, Pérez, Romero,
Villanueva que dominarán el panorama político y económico de la
ciudad hasta bien entrado el siglo XX.
El
desarrollo de la ciudad marcado por la llegada del ferrocarril y la
construcción de la carretera Villacastín–Vigo dará como resultado
una ciudad de carácter eminentemente comercial y administrativo.
Tras la Guerra Civil la fuerte emigración procedente de la provincia
generó un importante crecimiento demográfico y un crecimiento del
sector de la construcción, hitos importantes de esta época son la
unión con el municipio de Puente Canedo situado en la margen norte
del Miño, la finalización del ferrocarril Madrid–Zamora–Orense–Vigo
y el surgimiento de nuevos barrios.
Actualmente
Orense es un importante nudo de comunicaciones donde se confluyen
con la autovía de las Rías Bajas y la futura Autopista de Santiago,
cuatro carreteras nacionales, así como cuatro vías de ferrocarril.
La estación Orense–Empalme, una de las dos estaciones con las que
cuenta la ciudad, es la más importante
de Galicia, desde donde se centraliza y
controla todo el tráfico ferroviario del noroeste de la Península.
En la actualidad
es el enclave administrativo y económico de la provincia y posee un
fuerte sector comercial. Basa su economía en el sector de Servicios
y promueve y apoya el asentamiento industrial en suelo de nueva
generación para favorecer la creación de empleo.
Es la tercera
ciudad de Galicia por población.(107.000 habitantes)